Somos ESET

El Blog Corporativo de ESET Latinoamérica

junio 29, 2020

Los mejores juegos de Nintendo 64

ESET

Categoría de la Nota

En junio de 1996 se presentó una de las consolas que sentó las bases de los dispositivos y de los videojuegos actuales. Si bien la PlayStation, su principal competidora, tuvo juegos impresionantes (pueden ver nuestros favoritos en estos posteos: Vol I y Vol II) y con los años creció mucho más a nivel mercado, la Nintendo 64 dejó un legado que sigue vivo y que vale la pena recordar. Por eso a 24 años de su lanzamiento les presentamos los mejores juegos de Nintendo 64.

Mario Kart 64 – 1996

Por Juan Martín Verrelli

La Nintendo 64 fue una consola que tomó y dejó legados tanto para bien como para mal. Desde el polémico control de 3 manos hasta Golden Eye la consola cuenta con pinceladas de historia de todos los tipos. En la categoría de juegos multijugador, un título dejó su huella como un destructor de lazos de amistad a punta de caparazones y cáscaras de banana: Mario Kart 64.

Mario Kart 64 no necesita mucha introducción, sucesor y ampliamente superior al Super Mario Kart gracias a las capacidades de la Nintendo 64, Mario Kart sigue con la premisa de las carreras de karting utilizando los icónicos personajes de la tan conocida saga. El título cuenta con 4 modos de juego, desde Grand Prix hasta el más utilizado Time Attack, y posee un total de 16 diferentes y únicas pistas, cada una con sus trucos y particularidades a la hora de atravesarlas. Los niveles de dificultad están medidos en “cc” que denota la velocidad máxima de los karts y la capacidad de adaptarse de la IA contrincante. 

Con la gran capacidad de esta consola para soportar hasta 4 jugadores, este título sin ayuda provocó tantas o más peleas que el mismísimo Super Smash. Durante las carreras, los jugadores pueden obtener ítems y poderes aleatorios que dificultan el paso a los contrincantes, lo que hace que la competencia se sienta a flor de piel.

Si bien muchas de las trampas que están disponible son heredadas del título anterior, los desarrolladores de 64 se encargaron de agregar un poco más de sabor con la introducción de sus propias ideas, entre las que se cuenta la amalgama más inhumana que pudo ser concebida en la perturbada mente de los desarrolladores de 1996, el caparazón azul.

Con un sistema de balance en el cual mientras mayor sea tu posición más difícil es conseguir poderes útiles, el caparazón azul es un sicario imparable qué busca de manera furtiva y despiadada al primer lugar de la carrera sin darle oportunidad al primer puesto de evitarlo o esquivarlo, lo que puede hacer o romper un circuito entero. Con esta hermosa premisa, Lakitu se encarga de darnos luz verde para ir por estas muy bien pensadas y temáticas pistas.

Gracias a que Mario Kart 64 recibió tan buenas críticas y una tan excelente recepción del público, al día de hoy la saga de carreras continúa, y si bien tal vez no es tan llamativo tomar este título sobre los más modernos para Switch, Mario Kart 64 continúa con una comunidad muy activa gracias a los speedruners y al hecho de que es uno de los Mario Karts más rotos y vulnerables en toda la librería.

Con el pasar de los años, los jugadores más hardcore aún buscan maneras de optimizar frames y abusar de bugs para cada pista, las cuales poseen sus particularidades y reglas que pueden aplicarse para convencer a la lógica del juego que tu vuelta está completa. A diferencia de los Mario Karts más modernos, donde el speedrun normalmente se denota por lo bien que se atraviesa una pista, el 64 requiere de mecánicas específicas y entendimiento del código cómo está escrito para saltarse reglas y acotar distancias.

La historia y la disección de este juego hacen que a la fecha muchos jugadores prueben la magia en 64 bits o lo tomen como pasatiempo viendo horas de alguien que busca conseguir media fracción de segundo menos sobre un récord mundial.

Gracias por tanto, Mario Kart 64. Nunca te vamos a perdonar.

The Legend of Zelda: Ocarina of Time – 1998

Por Martín Vindel

Hace algunos meses en #GamersESET decidimos armar un compilado con los mejores juegos de Zelda, pero claro, cuando se trata de una franquicia de tantos años y con tantos títulos es muy difícil hacer una selección sin dejar algún juego importante afuera. Para evitar herir susceptibilidades nombramos al mejor juego de Zelda de cada década y yo opté por escribir sobre la década de los 90´, dentro de la cual se estrenaron dos pesos pesados: A Link to the Past y Ocarina of Time; por relevancia histórica y por gustos personales preferí escribir sobre el primero, pero no sin un poco de culpa. Por eso hoy quiero hablar sobre un título que ha fascinado a todos los amantes de la saga y atrapado a muchos gamers que se acercaron a la franquicia por primera vez por esos años.

El juego ha sido catalogado por muchos expertos como uno de los mejores juegos de la historia (cuando no el mejor) y aquí intentaremos contarles un poco cómo llegó a obtener esos honores. La historia tiene protagonistas que conocemos de las entregas anteriores, pero cronológicamente los sucesos que se relatan en este juego ocurren antes de los primeros títulos. Link emprende una aventura a través del tiempo para lograr detener a Ganondorf, un malvado hechicero, antes de que encuentre la Trifuerza, un objeto capaz de concederle a su poseedor cualquier deseo. Para ello deberá viajar entre dos temporalidades y cumplir una serie de misiones que le permitirán detener a Ganondorf y salvar al reino de Hyrule. Esta historia, difícil de contar por donde se la mire, fue relatada con maestría por los creadores, quienes utilizaron recursos narrativos muy oportunos para lograr una conexión constante y consistente entre las temporalidades en las que se mueve el juego. Cabe destacar que el director del proyecto fue nada más y nada menos que Shigeru Miyamoto, considerado por muchos como el padre de los videojuegos.

En cuanto a los gráficos y a la música debemos realmente sacarnos el sombrero, la Nintendo 64 ofrecía una capacidad superior al resto de las consolas de la época, lo que permitía desarrollar juegos 3D con una precisión y un nivel de detalles al que en aquel entonces no estábamos acostumbrados. Los desarrolladores supieron aprovechar estas ventajas que ofrecía la consola y desarrollaron un juego con una identidad visual fiel a la franquicia, pero a la vez sumamente novedosa y moderna. Por otro lado, la música también fue un punto a destacar, sobre todo si tenemos en cuenta que estuvo incorporada a la narrativa, en varias ocasiones debemos aprender a tocar canciones con nuestra ocarina para superar algunas misiones. Tal fue el fanatismo que despertó el juego que aumentó la venta de ocarinas a nivel mundial.

En cuanto a la jugabilidad, el título introdujo una dinámica muy interesante. La lucha consistía principalmente en utilizar la espada y el escudo, aunque había también algunos elementos que podías usar para el combate a distancia. Por otro lado, este juego incorporó un sistema de bloqueo que permitía concentrarse en un enemigo a la vez, lo que facilitaba el control y hacía el combate muy dinámico.  

Por último, cabe destacar que Ocarina of Time introdujo muchos elementos que marcarían la historia de Zelda para siempre, lo que lo convierte sin dudas en un pionero. No por nada el juego llegó incluso hasta los Récords Guiness como el “videojuego más aclamado por la crítica”, honor que le fue otorgado en 2010.

Por haber logrado articular una historia fantástica con elementos jugables novedosos y que marcaron el rumbo de una de las franquicias más exitosas del universo gamer, The Legend of Zelda: Ocarina of Time es uno de los mejores juegos que hubo para Nintendo 64, y si todavía tienes ganas de jugarlo se lanzó una versión para Nintendo 3DS que vale la pena probar.

Pokémon Stadium – 1999

Por Sabrina Blaha

Años 90: época de grandes novedades, innovaciones y… el auge de Pokémon.

Por aquellos años, cuando la evolución de gráficos parecía llevarnos cada vez más hacia paisajes que parecían reales, surgió Pokemon Stadium.

Desarrollado por HAL Laboratory y distribuido por Nintendo, fue originalmente lanzado en Japón en abril de 1999 y en el 2000 en el resto del mundo (aunque hay una versión previa de 1998 para Nintendo 64DD, pero esa es otra historia). El juego fue exclusivo para Nintendo 64 (que grandes recuerdos me trae esta consola) y vendió más de 1 millón de copias, convirtiéndose en uno de los títulos más vendidos de la consola durante el año 2000.

Pero ¿Qué es lo que hizo tan especial a este juego? Bueno, además del hecho de que para quien estaba viendo o había visto el animé en ese momento, poder adentrarse en el universo de las batallas Pokémon era una experiencia cuasi mágica de valentía, podíamos interconectar este juego con los de GameBoy, una opción revolucionaria para la época.

A diferencia de Blue, Red y Yellow, Pokémon Stadium no tiene una historia en sí misma, sino que su objetivo es poder sumergir al jugador en la experiencia 3D de las batallas Pokémon. De más está decir que poder ver los ataques animados de nuestros poke-compañeros era la gloria misma.

El juego consta con los clásicos líderes de gimnasio (8, uno por cada tipo: roca, agua, eléctrico, tierra, fuego, planta, psíquico y veneno) y luego el alto mando (Lance, Agatha, Lorelei, Bruno y el rival final, nuestro némesis de siempre, Gary). Además, hay diferentes copas que ganar (Poke Copa, Pika Copa, Mini Copa y Súper Copa) cada una utilizando Pokémon de niveles determinados. Cada vez que venzamos a Gary, nos será entregado un Pokémon al azar, que podría ser Bulbasaur, Charmander, Squirtle, Hitmonlee, Hitmonchan, Eevee, Omanyte o Kabuto. Al ganar todas las copas, podremos acceder a una batalla con el temido Mewtwo.

Para poder luchar, se “rentan” Pokémon dentro del juego, o se pueden utilizar Pokémon adquiridos en otro juego, accediendo desde la GB Tower, que nos permitía jugar a nuestros juegos Pokémon desde la N64, en la tele. Además de esto, Pokémon Stadium contaba con un modo de batalla libre para jugar con amigos o practicar contra la inteligencia del juego e incluso con 9 minijuegos.

En definitiva, Pokémon Stadium no solo nos convertía en entrenadores Pokémon “reales”, sino que además nos permitía poder acceder a otros juegos Pokémon de una manera innovadora para su momento; y eso es algo que siempre lo hará inolvidable.

Perfect Dark – 2000

Por Martín Vindel

Una de las palabras que compone el título del juego parece adelantar el veredicto que este se merece. Podría ser “dark” (oscuro) pero se queda corto, por otro lado “perfect” (perfecto) funciona más cabalmente para describir a este título que se estrenó en el año 2000 para Nintendo 64. Sin embargo, la fecha de publicación le jugó en contra a esta obra maestra. Si tenemos en cuenta que ese mismo año ya se lanzaba la PlayStation 2 nos damos cuenta de que la vida útil que tuvo el juego fue realmente muy corta.

Muchos consideran a Perfect Dark como una especie de “secuela” de Golden Eye 007, un título publicado 3 años antes por la misma empresa. El motivo principal de esta concepción son las similitudes en los modos de juego, sin embargo, Perfect Dark no tiene nada que ver con la franquicia de James Bond.

En este caso la historia es más oscura y profunda que la de su “predecesor”. El juego nos pondrá en la piel de la agente secreta Joanna Dark, miembro del Instituto Carrington, un establecimiento creado “para preservar la paz en Estados Unidos” que tiene muchos intereses secretos que iremos conociendo a medida que avanza el juego. Del otro lado, como antagonista, tenemos a la compañía dataDyne, una empresa que tiene intereses contrapuestos a los del Instituto Carrington. La historia comienza cuando un empleado de dataDyne se contacta con el Instituto para pedir ayuda y Joanna Dark es enviada a investigar el tema. Desde este punto se abre una trama con muchos giros profundos y bien llevados tocando temas como la inteligencia artificial y el contacto con vida extraterrestre.

A esto hay que sumarle que por esos años las posibilidades de la Nintendo 64 ya se estaban explotando al máximo, lo que permitió generar un juego muy pulido y con muchos detalles en los apartados visuales y sonoros. Cabe destacar el sistema de iluminación que permitía que los disparos iluminen los ambientes por un instante, y los increíbles efectos de sonido de las armas, muy reales para la época. Además, el título tenía muchas posibilidades de jugabilidad como la capacidad de desarmar enemigos, persuadir gente, desactivar bombas y una cantidad de opciones que hoy pueden resultarnos comunes pero que no siempre lo fueron.

Perfect Dark fue un juego revolucionario que marcó un antes y un después en los parámetros con los que juzgábamos a un shooter. Ya no alcanzaba con dispararle a todo lo que se movía, los gamer estábamos esperando más posibilidades y libertades a la hora de avanzar en los juegos y Perfect Dark impuso un standard de calidad que nunca más se pudo bajar sin sufrir las consecuencias. En varios posts he sostenido que el éxito de un juego la mayoría de las veces no está determinado tanto por su calidad como por su oportunidad. Creo justamente que este fue el motivo por el que Perfect Dark quedó un poco olvidado, el momento de su lanzamiento no fue oportuno.

Por último, quiero mencionar que la franquicia cuenta con un grupo importante de seguidores que espera con ansias una continuación. El titulo original fue adaptado para Xbox y se publicó una precuela en 2005 exclusiva para dicha consola. A punto de entrar en una nueva generación de consolas en la que los exclusivos parecen inclinar la balanza en más de una ocasión, muchos fans mantenemos las esperanzas de recibir alguna novedad sobre esta franquicia en algún futuro no muy lejano.


Esperamos que les haya gustado nuestra selección. Ahora nos gustaría saber tu opinión, ¿cuál crees que es el mejor juego de Nintendo 64?  ¿Por qué?

Además, los invitamos a responder la encuesta gamer de junio y participar por u$s 50 para tu Steam Wallet.

Imagen de Marcelo deOliveira en Flickr


Notas Relacionadas

Comentarios

Leave a Reply

¡Gracias por visitar nuestro blog! Deja tu comentario

  Subscribe  
Notify of